lunes, 30 de septiembre de 2013

¡Esa tal Cancillería NO EXISTE!



Mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores nombra figuras públicas sin experiencia consular como embajadores, abre centros lúdicos para los jóvenes víctimas del conflicto (Acto que no le compete) y despilfarra presupuesto; Los límites de la nación peligran y la diplomacia del país se deteriora.

En los últimos diez años, las Relaciones Internacionales de Colombia se han visto ofuscadas por diversos tropiezos diplomáticos, destacando las crisis continuas con Ecuador en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, los diferendos territoriales con Venezuela a la altura del golfo de Maracaibo y el diferendo limítrofe entre Nicaragua y Colombia; siendo el último caso el más polémico y conocido por la comunidad colombiana, donde el país sandinista demandó a Colombia exigiendo la totalidad del Archipiélago de San Andrés y Providencia, sus cayos adyacentes y su Mar Territorial. En el 2007, la Corte Internacional de la Haya ratificó la soberanía colombiana del territorio insular; pero en el 2012 falló a favor de Nicaragua otorgándole aproximadamente 90.000 kms² de plataforma marítima. Si bien la frustración por lo acontecido es alta, gran parte de la sociedad (por no decir la mayoría), ignora las falencias de la estrategia diplomática utilizada en el diferendo y nunca se ha preocupado por profundizar en la labor de la cancillería en los asuntos internacionales Colombianos. 

Según la ley 489 de 1998 y el decreto 3355 de 2009, entre las funciones del ministerio de relaciones exteriores se destaca la atención a las necesidades e intereses del país con los demás Estados y Organismos Internacionales, la ejecución de los diversos proyectos (CORRESPONDIENTES A SU SECTOR) y la atención diplomática de los colombianos en el exterior, entre otros. En ese sentido, vale la pena preguntarse por qué la Cancillería de la República ha invertido 680 millones de pesos en casas lúdicas en zonas del Chocó y de Córdoba cuando su función debe corresponder a su sector (las Relaciones Exteriores) y no a problemas internos cuya solución debería estar en manos de otras entidades.

Entretanto, para muchos internacionalistas, juristas, politólogos y economistas (entre otros), la carrera diplomática se ha convertido en un atractivo profesional en el cual el Estado Colombiano brinda la posibilidad de un periodo de formación para iniciar la carrera consular con el Estado. Internamente, el régimen especial está jerarquizado para sus funcionarios de la siguiente manera: tercer secretario, segundo secretario, primer secretario, consejero, ministro consejero, ministro plenipotenciario y embajador (siendo el tercer secretario el menor rango y el embajador el de mayor). Entre más alto es el rango, más alta es la remuneración salarial. Lo curioso del asunto, es que la asignación de embajadores no siempre está en manos de la cancillería: Son el Presidente, algunos 'Honorables' Congresistas y los burócratas del país quienes designan como representantes en el exterior a personas sin experiencia consular y sin carrera diplomática (libre nombramiento), reduciendo los espacios laborales de quienes se han formado con el ministerio y han ascendido con dedicación, lo que también ha producido un sobrecosto al tener que ser desembolsado el mismo salario a los consulares con rango de embajador que no ejercen como embajadores y a los embajadores sin experiencia previa. Para concluir, cabe destacar las muchas inconsistencias con los procesos de manejo de recursos desde mucho antes del 2011 donde se encontraron contratos sin licitación e irregularidades. 

Evidentemente la crisis diplomática del país trasciende del problema con Nicaragua, la nación de la chicha, el vallenato y la diversidad padece el oportunismo político de unos pocos, quienes ocupan y reparten cargos  en el exterior para escapar de la justicia colombiana; manipulan los recursos designados para fines personales y se olvidan de la necesidad de óptimos procesos internacionales por su ambición y autocracia. Por otro lado, los medios han ignorado, ignoran e ignorarán las inconsistencias descritas al ocultar la realidad de todo un país, idiotizando al ciudadano del común y haciéndole olvidar la perdida de territorio, de recursos y de soberanía por medio de realities, partidos de fútbol o telenovelas importadas de países asiáticos. Seguiremos perdiendo mares, golfos, cayos y recursos mientras estos hechos sean permitidos por los gobernantes y por los colombianos en primera instancia. 

"Cada pueblo elige su destino y obtiene lo que se merece".

Para la retroalimentación: 

*cancillería interviene en oficinas de DD.HH

*Acciones del Gobierno tras el fallo de la Corte de La Haya

*Continua la incertidumbre después del fallo de La Haya

sábado, 20 de julio de 2013

¿Colombianos?


La indignación nos agobia pero los hechos se limitan a ser utopía, la ayuda al prójimo se acaba cuando nuestra mirada no logra captar más allá del horizonte,  vivimos quejándonos pero nuestras manos nunca se ven tendidas hacia el otro ni mucho menos por nosotros, nos dicen colombianos pero solo vivimos la palabra en días cívicos, partidos y cuando nos toca pasar el pasaporte en migración.

Somos un país sin memoria pero con riquezas; con sonrisas pero con guerras que desangran; con inocencia que es carcomida por miserables familias acaudaladas adheridas al poder y con analfabetismo de eso que llaman ‘cultura política’ y ‘conciencia social’.

Del veinte de julio poco queda, nos hemos limitado a izar una bandera cuyos colores se han desvanecido, recordamos una independencia que murió hace lustros pero olvidamos los problemas que ya parecen innatos: tierras vendidas y minas cedidas por los victoriosos de la democracia, esa que se forja comprando votos con lechona y/o promesas, entre otras falencias.

Deberíamos tener doctorado en olvido, indiferencia y negligencia. Mientras los desfiles militares topan las calles de las ciudades, los campesinos mueren de hambre y el circo alimenta nuestra cabeza. El bien ha dejado de germinar del surco de dolores pero la humanidad entera gime entre cadenas por apatía y desinterés.

¿Colombia? Por supuesto, ‘tierra de Colon…’, de colonizadores que como siempre, han buscado saquear y destrozar la abundancia cuasi-infinita que nos rodea.

Mientras el amarillo de nuestras riquezas es anexado a las banderas de las potencias, el azul de nuestros mares es despojado por otros países, y el rojo de nuestros mártires se sumerge en los rincones más recónditos del Alzheimer voluntario que nos abruma.

Si estamos condenados entonces somos nuestros propios dioses, si estamos sumidos en la absoluta miseria somos nuestros patrones, si nos limitamos a ser colombianos, dos, tres o diez días al año, entonces somos civiles con nacionalidad pero solo en la cédula. Feliz día del grito de independencia que se quedó en revuelta. 



jueves, 27 de junio de 2013

¿Qué debe ser la paz para un Colombiano?

Para el colombiano del común, la paz se limita a ser el fin del conflicto armado y empieza cuando se 'abate' al guerrillero. ¿En realidad son las armas la salida a un conflicto que trasciende de las balas?

Es fácil afirmar que el conflicto va a finalizar suprimiendo a uno de los actores de éste. Pero lo que el ciudadano del común no logra visibilizar, es que el origen del problema radica en falencias estructurales que perduran hasta la actualidad.

Para muchos, es cotidiano ver camiones de las Fuerzas Armadas reclutando así como hace parte del paisaje esperar por horas la atención médica o endeudarse en entidades bancarias para poder cursar un pregrado. Deberíamos saber que la educación y la salud son  Derechos Universales y que las batidas privan de manera forzosa la libertad de los individuos, lo que desde el Derecho Internacional Humanitario es inconcebible e inhumano.  Somos indiferentes a un conflicto que nos agobia.

Uno de los problemas más importantes a la hora de inferir sobre el conflicto armado en Colombia es que no se procura analizarlo desde su raíz. Muchos de los partidarios de la no continuidad de los diálogos de paz no tienen idea del origen de las FARC–EP o del ELN, desconocen el génesis de las insuficiencias en educación, salud, garantías al campesinado, desigualdad de distribución de la tierra y corrupción, entre las muchas cosas que dieron apertura al conflicto. 

Es completamente erróneo limitar el conflicto a las balas cuando en las urbes, los pueblos y las veredas se tiene cada vez menos acceso a la salud, la educación y a los recursos; cuando se vive la pobreza extrema, cuando se es víctima de las batidas militares, las minas antipersonas y la corrupción. Es imprescindible analizar la historia del país para poder entender los fenómenos políticos, sociales y bélicos de los cuales somos participes. La finalidad de los acuerdos de paz no debe limitarse a ser  el cese al fuego, se necesita dar solución a los problemas que llevó a cierta parte de la población a tomar las armas. La educación, la salud, los Derechos Humanos, la estructura del poder y la tierra necesitan el interés de los actores del conflicto y de cada uno de los ciudadanos del país en pro de la solución a las dificultades en las que todos nos vemos sumidos y que dieron origen a la violencia en Colombia.


@DavidChala en twitter.

sábado, 15 de junio de 2013

Del futuro de Irán y otros retos

Inflación, desigualdad social y replanteamiento de las relaciones diplomáticas son algunos de los cientos de retos que enfrenta la nación islamista


En un contexto de aislamiento económico a causa de las disparidades políticas con los países del primer mundo, la crisis nuclear y el desprestigio de la nación a nivel mundial; el país islámico se enfrentó ayer a las elecciones presidenciales, siendo participe de los sufragios con mayor participación en su historia. ¿Qué retos le deparan al nuevo mandatario?

Ayer, viernes 14 de junio del 2013, concluyeron las votaciones para presidente y concejales en Irán, las cuales estuvieron enmarcadas en un proceso de amplia participación, por lo que se tuvo que prolongar el tiempo de votación y en las que se dio una “tensa calma” al haber una aparente neutralidad política por parte del líder supremo Alí Jamenei y candidatos con tendencias políticas poco radicales. Después de un extenso proceso selectivo en el que se presentaron más de 680 civiles para la candidatura a la presidencia, el consejo de guardianes opto por elegir a tan solo 8: Ali Akbar Velayatí, antiguo ministro de asuntos exteriores; Mohammad-Bagher Ghalibaf, alcalde de Teherán; Hassan Rouhaní, reformista y Said Jalilí, jefe de negociaciones nucleares y uno de los favoritos.

Aunque la nación asiática ha crecido económicamente desde la Revolución Islámica en 1979, las sanciones internacionales --como consecuencia de sus políticas nucleares-- la han sumido en un aislamiento protagonizado y dirigido por los Estados Unidos, sumando a esto los diferendos entre países vecinos producto del apoyo que se ha brindado al régimen Sirio y a gobiernos de izquierda como los de Venezuela, Corea del Norte y Cuba; lo cual ha producido altas tazas de inflación debido a la escasez de materias primas y a la disminución notoria de las relaciones comerciales internacionales. La fuga de cerebros --como consecuencia del desempleo y la carencia de salarios acordes al nivel de estudio-- también se han sumado a las dificultades del país. En cuanto a Derechos Humanos, se visibiliza un alto nivel de desigualdad social, donde la mujer, los LGBTI y las minorías han sido excluidos, juzgados y sometidos a cárcel, torturas y pena de muerte en los casos más extremos por su condición. El sistema judicial es radical, conservador y a hoy,  no existen garantías reales de participación política y de libertad de expresión.

En el marco de las problemáticas descritas, los iraníes buscan a un hombre que redirija la nación hacia una inclusión a las minorías, esas que se abstuvieron en las votaciones del 2005, y que estuvieron en desacuerdo con la reelección de Ahmadinejad, así como también esperan que el nuevo mandatario impulse nuevas políticas que no afecten las relaciones internacionales del país en pro de una solución diplomática ante las arbitrarias sanciones impuestas por organismos asociados a los Estados Unidos. Aunque la política internacional del país se ha visto devastada, los ciudadanos del país asiático optan principalmente por la solución a los errores de la administración de las políticas economicas, las cuales asignan ineficientemente los recursos de la nación, siendo la población de bajos recursos la más afectada.

Son muchos los retos, sin menospreciar la evidente mejoría interna de la nación, que ha producido crecimiento urbano y mejoras en educación, salud e infraestructura estatal. Los resultados de los comicios siguen siendo una incógnita para los iraníes y para el mundo, quienes esperamos con esperanza la llegada de un mandatario que sin ceder a la presión internacional, dé solución a las falencias que agobian al país árabe. 




@DavidChala en twitter.